Un hombre se sube a un avión en el aeropuerto de la ciudad de México con destino a Nueva York y al sentarse, descubre a una mujer guapísima que va entrando al avión. Se da cuenta que se dirige hacia su asiento y…lotería
- se acomoda en el lugar de al lado..
‘Hola’, pregunta, ‘¿Viaje de negocios o de vacaciones?’
Ella lo mira y le responde de manera encantadora,’De trabajo. Voy a la Convención Anual de Ninfomaníacas en los Estados Unidos.’
Traga saliva. Aquí está una de las mujeres más hermosas que ha visto en su vida, sentada a su lado y va a una convención de ninfomaníacas!!
Luchando por mantener una actitud correcta, le pregunta calmadamente
‘¿Y que hace usted exactamente en esta convención?’
Conferencista’, le responde. ‘Hablo desde mi experiencia, para desmitificar muchos mitos sobre la sexualidad.’
¿De veras?’, sonríe, ‘¿Y que mitos son esos?’
‘Bueno’, ella le explica, ‘Uno muy popular es que los afro americanos son los hombres mejor dotados físicamente, cuando en realidad son los indios navajos los que poseen esta cualidad. Otro mito muy popular es que los franceses son los mejores amantes, cuando en realidad son los de ascendencia griega. Y también hemos comprobado que los mejores amantes en potencia, en todas las categorías, son de origen murciano….’
De pronto la mujer se incomoda y se sonroja,’Perdón’, le dice, ‘en realidad no debería estar hablando de todo esto con usted, cuando ni siquiera se su nombre!’
‘Pluma blanca’, le responde. ‘Pluma Blanca Papadopulos Albaladejo… pero mis amigos me dicen Pencho…!!’
martes 6 de mayo de 2008
Uno bueno que me llego por mail
lunes 5 de mayo de 2008
domingo 4 de mayo de 2008
miércoles 30 de abril de 2008
miércoles 23 de abril de 2008
La Televisión en el Ecuador
Bailes sensuales de modelos semidesnudas, programas de discusión que no hacen más que denigrar a sus participantes y shows cómicos que basan su humor en la humillación de las minorías llenan la programación de las tardes en nuestro país.
Horario en el que niños y jóvenes tienen mayor acceso a la televisión, de la cual aprenden la mayor parte de sus conductas y normas de comportamiento. Yo me pregunto: ¿Dónde queda la programación familiar, los programas educativos y el sano entretenimiento?
Nuestros niños aprenden a comportarse según lo que ven en la pantalla, ya que, lamentablemente, esta ha sido desde hace muchos años la nana que cuida y educa a los infantes de nuestro país. Y cabe recalcar en el hecho de que lo que de ella se aprende, muchas veces no es no es lo mejor ni lo más indicado.
La censura en nuestro medio es demasiado flexible, permite que se muestre la sexualidad de una manera camuflada en los programas de concurso y la violencia escudada en la libertad de expresión de los “talk shows”, los cuales son considerados por los organismos de control como programas de entretenimiento familiar.
Si bien es cierto, en este horario (comprendido entre las 3 y las 6 de la tarde) no se muestra sexo explícito ni violencia gráfica, si se observa violencia y sexo encubierto en los programas antes mencionados. Y estos programas están dirigidos a ser vistos por las familias ecuatorianas, las cuales los aceptan incondicionalmente por la ausencia de otros programas que muestren un mejor contenido.
En lo que refiere a las alternativas de programación, debemos aceptar que las opciones son mínimas debido a que el rating de programas de estas características no podría competir con aquellos que han tenido tanto éxito durante estos últimos años; y además que cualquier alternativa estaría dirigida a un grupo mucho menor de espectadores, y los programas educativos no tienen muchas posibilidades de vencer a los diminutos bikinis y las gratuitas golpizas que ofrecen otros canales a la misma hora.
De nuevo prendo la televisión, para toparme con un concurso que tiene como objetivo aumentar el ritmo cardiaco de un participante por medio de un baile sugestivo. Busco algo más interesante, pero solo me queda un juzgado de pantalla en el que se discute, con un lenguaje nada envidiable, la custodia del perro de doña Martha. Apago el receptor, a diferencia de muchas personas a lo largo y ancho del Ecuador que todavía lo están viendo. No puedo dejar de pensar en todos los niños pegados a la pantalla, a todas las familias reunidas aprendiendo del ejemplo.
Llegué a la conclusión de que la TV estará condenada a continuar con este circulo vicioso de rating y falta de contenido hasta que tomemos conciencia de lo bajo que ha caído la calidad de sus programas. Mientras tanto, tomaré un cafecito en compañía de The Cure y Julio Cortazar.





